Todo es ausencia, de Rodolfo Kuhn (1984)

Todo es ausencia, de Rodolfo Kuhn / 8 puntos


Es difícil encontrar en las ficciones cinematográficas inmediatas al final de la dictadura militar en la Argentina, salvo honrosas excepciones, esquemas que se despeguen de los nefastos años anteriores. Más allá de las intenciones, las propuestas estéticas aparecen encorsetadas en frases solemnes, golpes bajos y ridículos maniqueísmos que no hacen más que repetir viejas fórmulas. Habría que esperar una década para la renovación generacional que pusieran fin a ello. Sin embargo, dentro del campo del género documental la cosa fue distinta ya desde antes, con propuestas arriesgadas que pocos querían oír. Con el advenimiento de la democracia, el documental continúo siendo opacado por un cine industrial básico, invisible salvo para ciertos espectadores que intentaron hacerlo visible. Con el correr del tiempo esta injusticia parece haberse reparado.

Dentro de la retrospectiva dedicada a Rodolfo Kuhn en una de las ediciones del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, fue interesante poder ver este poderoso testimonio documental realizado para la televisión española. Su valor es político, indudablemente, ya que mientras las ficciones de la reciente democracia no lograban despegarse de los modelos narrativos de la dictadura con sus “historias oficiales”, el terreno del documental fue el que se atrevió a denunciar las consecuencias del terrorismo de estado de un modo directo, acorde a las expectativas de la época. Pero el acierto de Kuhn (pese a algunas lógicas concesiones al medio televisivo) pasa también por cómo lo resuelve estéticamente, ensamblando los dolorosos relatos de las cinco mujeres damnificadas (Bonafini incluida), acercando y alejando la cámara para tamizar de alguna forma el horror que trasunta de sus experiencias y que va más allá de ideologías o clases sociales (ellas son muy diferentes entre sí), y estableciendo contrapuntos discursivos a partir de los archivos manejados. Resulta escalofriante cada análisis donde, entre otras cosas, se enfatiza la complicidad eclesiástica, judicial y civil ante tantas atrocidades, y la forma en que un imaginario colectivo quiso vivir a partir de la negación. Desgarrador y necesario, y lo que es más importante, hecho en 1984. Para no perderse sobre todo en esta fecha.

Aquí el enlace para ver la película https://www.youtube.com/watch?v=X5KphR-4Z88

elcursodelcine

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *